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Pronóstico y Efecto de la desescalada de la Terapia Antiplaquetaria después de hemorragias molestas en pacientes con Infarto de Miocardio

Pronóstico y Efecto de la desescalada de la Terapia Antiplaquetaria después de hemorragias molestas en pacientes con Infarto de Miocardio

El síndrome coronario agudo (SCA) es una causa importante de morbilidad y mortalidad en los Estados Unidos, con una incidencia anual de aproximadamente 1 millón. La terapia antiplaquetaria dual (DAPT), que consiste en aspirina y un inhibidor de P2Y12 (clopidogrel, ticagrelor o prasugrel) reduce las tasas de eventos cardiovasculares después de un SCA 1.

Lamentablemente no siempre se obtiene el equilibrio deseado en relación al riesgo isquémico y el riesgo hemorrágico, por lo que desde hace más de 10 años se ha unificado la descripción y clasificación del sangrado post – angioplastia coronaria gracias al Consorcio de Investigación Académica de Sangrado – Bleeding Academic Research Consortium- (BARC):

Tipo 0: sin sangrado

Tipo 1: sangrado que no  requiere que el paciente busque la realización de estudios, hospitalización o tratamiento  programado por un profesional de la salud; puede incluir episodios que conducen a la interrupción voluntaria de la terapia médica por parte del paciente sin consultar a un profesional de la salud.

Tipo 2: cualquier signo evidente  de hemorragia (p. ej., más sangrado del que se esperaría para una circunstancia clínica, incluido el sangrado encontrado solo por imágenes) que no cumple con los criterios para el tipo 3, 4 o 5 pero cumple al menos uno de los siguientes criterios: (1) que requiere una intervención médica no quirúrgica por parte de un profesional de la salud, (2) que lleva a la hospitalización o a un mayor nivel de atención, o (3) que solicita una evaluación.

Tipo 3:

Tipo 3a:

  • Sangrado manifiesto más descenso de hemoglobina de 3 a 5 g/dl* (siempre que el descenso de hemoglobina esté relacionado con el sangrado)
  • Cualquier transfusión con sangrado evidente.

Tipo 3b:

  • Sangrado evidente más descenso de hemoglobina ≥5 g/dl* (siempre que el descenso de hemoglobina esté relacionado con el sangrado).
  • Taponamiento cardíaco.
  • Sangrado que requiere intervención quirúrgica para su control (excluyendo dental/nasal/piel/hemorroides).
  • Sangrado que requiere agentes vasoactivos intravenosos

Tipo 3c:

  • Hemorragia intracraneal (no incluye micro – hemorragias ni transformación hemorrágica, sí incluye intra – espinal).
  • Subcategorías confirmadas por autopsia o imagenología o punción lumbar.
  • Sangrado intraocular que compromete la visión.

Tipo 4:

  • Sangrado relacionado con cirugía de revascularización miocárdica.
  • Sangrado intracraneal perioperatorio dentro de las 48 h .
  • Re – operación después del cierre de la esternotomía con el fin de controlar el sangrado Transfusión de ≥5 U de sangre entera o concentrado de glóbulos rojos en un período de 48 horas.
  • Salida del tubo torácico ≥2 L en un período de 24 h.

Tipo 5: Sangrado fatal

  • Tipo 5a Probable sangrado fatal; sin autopsia o confirmación por imágenes, pero clínicamente sospechoso.
  • Tipo 5b Hemorragia fatal definitiva; sangrado evidente o autopsia o confirmación por imágenes

En el año 2021 en ACC se presentó un ensayo clínico, prosprectivo, multicéntrico, aleatorizado y abierto que comparó la eficacia y seguridad del clopidogrel frente a ticagrelor en pacientes estables luego de un infarto agudo de miocardio que requirió de un intervencionismo percutáneo (TALOS AMI).

Sabemos que el riesgo de complicaciones isquémicas en pacientes sometidos a intervención coronaria percutánea en el contexto de un infarto agudo de miocardio es mayor en la fase temprana,  (primeros 30 días), y que la mayoría de episodios hemorrágicos ocurren predominantemente en forma tardía,  (luego de 30 días).

El objetivo de este estudio fue investigar la eficacia y seguridad del cambio de ticagrelor a clopidogrel en pacientes con infarto agudo de miocardio sin eventos adversos durante el primer mes después de la intervención coronaria percutánea con stents farmacológicos de nueva generación. Se randomizaron 2.590 pacientes con IAM sin eventos adversos durante el primer mes después de la intervención coronaria percutánea.

Un mes después de la ICP, los pacientes elegibles se asignaron aleatoriamente a:

1)aspirina 100 mg más clopidogrel 75 mg al día, o 2) aspirina 100 mg más ticagrelor 90 mg dos veces al día, en una proporción de 1:1.

El criterio principal de valoración es una combinación de muerte cardiovascular, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y hemorragia tipo 2, 3 o 5 según los criterios del BARC de 1 a 12 meses después de la ICP. Cabe recalcar que la mitad de los pacientes cursaron el infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST.

Dentro de sus conclusiones se observó que  la desescalada de la terapia antiplaquetaria mediante el cambio de ticagrelor a clopidogrel en pacientes con IAM más intervencionismo coronario percutáneo luego de un mes, fue igual de eficaz que mantener el ticagrelor con menor tasa de sangrado mayor 3.

Pues bien, como cardiólogos especialistas en el manejo del infarto agudo de miocardio, muchas veces nos vemos en frente de sangrados no deseados en el contexto de la DAPT de nuestros pacientes, y esto nos  genera la gran duda si desescalamos el tratamiento antiplaquetario o suspendemos el inhibidor P2Y12 con el consiguiente riesgo isquémico que por años lo hemos considerado y preocupado (trombosis intra-stent).

Recientemente se publicó un análisis del ensayo clínico TALOS – AMI en el cual se evaluó si las hemorragias molestas en DAPT con ticagrelor eran tan “solo” una molestia.

Así se demostró que tener un sangrado BARC 1 conlleva al riesgo de una hemorragia más grave en el futuro, y la desescalada puede ser una opción segura para algunos pacientes.

Se analizaron 2583 pacientes en este estudio y se definió al sangrado molesto como BARC 1 en el primer mes post ICP como: incluyó moretones, sangrado fácil por cortes menores o por afeitado, epistaxis recurrente, gingivorragia y otros sangrados locales autolimitados.

El criterio principal de valoración fue la primera aparición de sangrado BARC 2, 3, o 5 de 1 a 12 meses después de un IAM. Los puntos finales secundarios fueron la primera aparición de BARC 3 o 5 sangrado, MACE (muerte cardiovascular, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular), y posterior sangrado molesto (BARC 1) de 1 a 12 meses.

Se analizó el sangrado molesto en períodos de 1-3 meses, 3-6 meses y 6-12 meses, el sangrado BARC 2, 3, 5 y el MACE en cada uno de los períodos.

El sangrado molesto producido en el período de 1 a 3 meses se relacionó con un riesgo tres veces mayor de sangrado BARC 2,3 o 5; mientras que el sangrado producido luego de los tres meses no obtuvo significancia estadística.

Los pacientes con DAPT durante un año tuvieron una incidencia del sangrado molesto del 16 al 46%.

El 15% de los 2583 pacientes enrolados en el estudio, informaron que hubo sangrado molesto en el primer mes de DAPT con ticagrelos y ASA. 3

Este ensayo es el primero que demuestra la eficacia de la desescalada de DAPT luego de un sangrado molesto.

Conclusiones: La desescalada de ticagrelor a clopidogrel sin suspender el ASA luego de un sangrado molesto puede reducir el sangrado clínicamente relevante sin el aumento del riesgo isquémico en los pacientes post – infarto agudo de miocardio tratados mediante angioplastia coronaria.

Sin embargo si estamos en frente de un IAM de muy alto riesgo isquémico, podría no ser recomendable desescalar de ticagrelor a clopidogrel.

Cada paciente debe ser individualizado, pero con trabajos como este, se torna mucho más fácil la decisión de desescalar el tratamiento antiplaquetario si lo requiere nuestro paciente.

Dr. Pablo Quinde Moncayo

 

Bibliografía

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  1. Standardized Bleeding Definitions for Cardiovascular Clinical Trials A Consensus Report From the Bleeding Academic Research Consortium https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.110.009449 Circulation. 2011;123:2736–2747
  1. A prospective, multicentre, randomised, open-label trial to compare the efficacy and safety of clopidogrel versus ticagrelor in stabilised patients with acute myocardial infarction after percutaneous coronary intervention: rationale and design of the TALOS-AMI trial EuroIntervention 2021;16:1170-1176. DOI: 10.4244/EIJ-D-20-00187
Resultados del estudio STRONG-HF

Resultados del estudio STRONG-HF

Hospitalización por Insuficiencia Cardiaca descompensada. ¿Es seguro y eficaz introducir rápidamente el tratamiento antes del alta?

Uno de los pilares del tratamiento de la Insuficiencia Cardiaca (IC) descompensada durante y al final de la hospitalización es la instauración precoz y rápida del tratamiento para reducir las rehospitalizaciones, ya que la prevalencia de reingresos es alta, llegando hasta 40% durante el primer año, periodo en el cual, el riesgo de muerte y reingresos es mayor, particularmente entre el 1ro y 3ro mes, tal cual como fue descrito en el registro ADHERE, con datos de mortalidad del 11,2 % y una tasa de reingreso del 22,1 % al día 30 post-internación.1,2 Refuerzo la importancia de la IC mencionando que el costo anual de su tratamiento es de $108 mil millones, siendo la hospitalización un componente importante de este gasto.3

El motivo de la presente revisión es sobre la introducción del tratamiento de IC antes del alta hospitalaria y es precisamente lo que fue estudiado en el STRONG-HF, pero antes de discutirlo, es conveniente mencionar anteriores estudios.4,5 El uso de inhibidores de enzima convertidora de angiotensina (IECA), antagonistas receptores de angiotensina II (ARAII) y betabloqueadores (BB) en el momento del alta se asoció con reducciones significativas en la mortalidad y la readmisión hospitalaria.5  En mención a los antagonistas mineralocorticoides (ARM), se ha demostrado una reducción en mortalidad y reingresos por IC cuando fueron usados en este mismo contexto.6 En relación al sacubitril/valsartan, evaluado en los estudios TRANSITION-HF y PIONNER-HF, se estableció que su introducción de novo, redujo mortalidad y hospitalizaciones por IC, así como también con el uso de los inhibidores SGLT2 (iSGLT2).7-9

En este escenario clínico, surge el STRONG-HF, debido a que la introducción y optimización del tratamiento para IC ha sido evaluada en pocos estudios.10-13 Fue un estudio aleatorizado, prospectivo, cuyo objetivo fue evaluar la seguridad y la eficacia de la instauración precoz y titulación rápida del tratamiento medicamentoso (tratamiento alta intensidad) y durante las siguientes semanas en comparación con el tratamiento habitual. Incluyó pacientes con IC aguda y hemodinámicamente estables. Es importante decir que pacientes que tenían intolerancia a dosis altas de BB, IECA/ARAII, eran excluidos. En el grupo de tratamiento de alta intensidad se evaluó a los pacientes 1, 2, 3 y 6 semanas después de la aleatorización, además, 2 semanas después de la aleatorización debía alcanzarse la dosis óptima de BB, IECA, ARAII o ARM. El objetivo primario fue compuesto de reingreso por IC a los 180 días o la muerte por todas las causas. Los objetivos secundarios incluyeron el cambio en la calidad de vida desde el inicio hasta el día 90, y componentes del primario analizados aisladamente. El criterio de seguridad predefinido fue la incidencia de eventos adversos emergentes del tratamiento hasta 90 días, así como cambios en la presión arterial sistólica (PAS) y diastólica (PAD), frecuencia cardíaca (FC) y peso.

Fueron aleatorizados 542 para el grupo de tratamiento de alta intensidad y 536 al de tratamiento habitual, la media de edad fue de 63 años con un promedio de PAS >120 mmHg y NT-proBNP >4000ng/L. La mayoría era clase funcional NYHA III, pero resaltando que NYHA IV no estuvo subrepresentada (>20%). Para el día 90 se alcanzaron dosis completas en el grupo de alta intensidad para ARAII/IECA en 55% de la población, BB el 49% y 84% en cuanto a ARM. El objetivo primario fue alcanzado en 15,2% en el grupo de alta intensidad y 23,3% en el de habitual, alcanzado una reducción absoluta de 8,1% (2,9-13,2; p=0,0021) en el grupo de alta intensidad. En cuanto a la seguridad, hasta el día 90 se observaron efectos adversos en el 41% del grupo de alta intensidad y 29% en el de tratamiento habitual, siendo más frecuentes la hipotensión (5 vs <1 %), hiperpotasemia (3 % vs 0) e insuficiencia renal (3 vs <1 %).

¿Qué podemos concluir de este estudio? Es evidente decir que la mayoría de los pacientes ingresados por IC y que no reciben tratamiento con las dosis óptimas, pueden instaurarlo y titularlo de forma rápida y segura a las dosis recomendadas en unas pocas semanas después del alta. Esta estrategia se asoció con un riesgo reducido de muerte o de ser readmitido por IC a los 180 días de seguimiento y además de ser segura, ya que hubo una mayor incidencia de eventos adversos relacionados con hipotensión, hiperpotasemia e insuficiencia renal, y que no se tradujo en eventos fatales.

Al analizarlo detenidamente, podemos resaltar que no hace sentido las visitas de seguimiento sin tener un objetivo claro de optimización medicamentosa. Otro aspecto importante es que las dosis de diuréticos fueron similares en los dos grupos y en el seguimiento fue incluso menor, lo que significa que la reducción del objetivo primario quizás se deba a la terapéutica para IC y no solo a los diuréticos. De la misma manera, algo interesante que se realizó fue NO titular los BB cuando existía un aumento del 10% en el NT-proBNP, y si un incremento en la dosis de diurético. Cuando se evaluó la mortalidad aisladamente no hubo reducción con el tratamiento de alta intensidad, lo que probablemente indica que esta estrategia es netamente para evitar rehospitalizaciones. Otro de los puntos a destacar es la aplicabilidad de la estrategia a la población mundial debido a que la mayoría eran medicamentos genéricos.

Dentro de las limitaciones podemos mencionar que no se estudió el objetivo primario por fracción de eyección, ya que incluyó todos los grupos. Otra de las limitaciones y que resultó en un menor poder para detectar diferencias en los objetivos secundarios fue, que el estudio se detuvo debido al gran efecto en el grupo de tratamiento de alta intensidad y se excluyeron pacientes que no tenían una tolerancia adecuada a dosis altas de BB, IECA y ARAII. Finalmente, debido a que el estudio se diseñó y ejecutó principalmente antes de que los iSGLT2 fueran aprobados, estos medicamentos se implementaron solo al final del estudio.

Dr. Cristhian V. Espinoza

Referencias

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  2. Kociol RD, Hammill BG, Fonarow GC, Klaskala W, Mills RM, Hernandez AF y cols. Generalizability and longitudinal outcomes of a national heart failure clinical registry: Comparison of Acute Decompensated Heart Failure National Registry (ADHERE) and non-ADHERE Medicare beneficiaries. Am Heart J 2010; 160: 885– 892.
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  4. Mebazaa A, Davison B, Chioncel O, Cohen-Solal A, Diaz R, Filippatos G y cols. Safety, tolerability and efficacy of up-titration of guideline-directed medical therapies for acute heart failure (STRONG-HF): a multinational, open-label, randomised, trial. 2022 Nov 4:S0140-6736(22)02076-1. Doi: 10.1016/S0140-6736(22)02076-1.
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  13. Ouwerkerk W, Teng TK, Tromp J, et al. Effects of combined reninangiotensin-aldosterone system inhibitor and beta-blocker treatment on outcomes in heart failure with reduced ejection fraction: insights from BIOSTAT-CHF and ASIAN-HF registries. Eur J Heart Fail 2020; 22: 1472–82.
Estudio ADVOR

Estudio ADVOR

En las ultimas semanas se ha publicado, el estudio ADVOR donde se estudia una estrategia aparentemente importante para descongestión sistémica, teniendo en cuenta que el uso de acetazolamida ya ha sido previamente estudiado con buenos resultados. El bloqueo secuencial de la nefrona es una de las hipó tesis que plantea este estudio, este inhibidor de la anhidrasa Carbónica que reduce la reabsorción de sodio en el túbulo proximal de la nefrona que en asociación a un diurético de asa que en este caso fue utilizado la bumetanida o la furosemida. La acetazolamida tanto como cualquier diurético de Asa fueron utilizados por vía venosa. En pacientes con insuficiencia cardiaca aguda, los mismos que fueron estratificados con escalas de congestión que básicamente detallaban (ascitis, derrame pleural, edemas periféricos). Para la aleatorización los pacientes los pacientes permanecieron con diurético vía oral al menos 1 mes previo, los niveles de NT pro BNP debían ser de mayores a 1000 pg/ml o 250 pg/ml de BNP, fueron divididos según su función ventricular. La media de los pacientes estaba entre los 78 años, el 63% fueron hombres, el 57% una Función ventricular mayor a 40%, y la media del NT-pro BNP de 6173 pg/ml. La aleatorización se realizo utilizando una terapia estándar de diuréticos y asociado a la acetazolamida 500 miligramos vía venosa comparado con el placebo, con valoración clínica. El punto final primario fue la descongestión efectiva, que se determino por la ausencia de síntomas de sobrecarga de volumen 3 días posterior. Se incluyeron como objetivos finales secundarios una combinación de muerte por cualquier causa y re hospitalización durante 3 meses de seguimiento. El grupo de acetazolamida produjo descongestión satisfactoria en 42% comparado con el grupo de placebo que obtuvo un 30,5% con un Hazard Ratio de 1,46; IC 95% 1,17-1,82; p < 0.001), en el grupo de placebo fallecieron por cualquier causa o requirieron re hospitalización por insuficiencia cardiaca (HR 1,07; IC 95%, 0,78-1,48) este punto sin diferencia estadística.

Como conclusión podemos decir que el uso en conjunto de varios diuréticos intravenosos utilizados para bloquear distintos segmentos de la nefrona resulta una opción interesante, en pacientes con insuficiencia cardiaca aguda. A términos de mejoría clínica, la descongestión efectiva, natriuresis esta estrategia logro superar al control con placebo. En mortalidad por cualquier causa y re hospitalización no existiría una diferencia en el control a los 3 meses.

Dr. David Puga Bermúdez.

Referencia
Mullens W. Acetazolamide in Acute Descompensated Heart Failure with Volumen Overload. N Engl JMed 2022;387:1185-1195
Verbrugge FH, Martens P, Ameloot K, Haemels V, Penders J, Dupont M, Tang WHW, Droogné W, Mullens W. Acetazolamida to increase natriuresis in congestive heart failure at high risk for diretic resistence. Eur J Heart Fail. 2019 May 9. doi: 10.1002/ejhf.1478.

Eficacia de los antihipertensivos por la mañana vs por la noche

Estudio TIME

Eficacia de los antihipertensivos por la mañana vs por la noche

Más de mil millones de personas tienen presión arterial alta en todo el mundo. La hipertensión arterial es la principal causa de muerte prematura, con casi diez millones de muertes en 2015, de las cuales 4,9 millones se debieron a cardiopatía isquémica y 3,5 millones a accidentes cerebrovasculares.

La presión arterial (PA) nocturna se ha reportado como un predictor independiente de eventos cardiovasculares por lo que varios estudios proponen que los antihipertensivos que se toman por la noche versus tomados por la mañana logran reducir de manera superior la PA nocturna.

El estudio TIME se trató de un ensayo clínico controlado, aleatorizado, prospectivo que incluyó a a 21104 pacientes. Se consideraron como candidatos a aquellos pacientes diagnosticados o tratados por HTA (todas sus formas) con al menos un fármaco antihipertensivo, edad ≥ 18 años, se excluyeron aquellos que tenían terapia antihipertensiva dos veces por día o con actividad nocturna.

Los participantes se asignaron aleatoriamente a uno de dos períodos de dosificación; matutino con toma de la medicación entre las 6:00 a 10:00 horas o vespertino entre las 20:00 y las 00:00 horas.

Se evaluó un compuesto de muerte cardiovascular u hospitalización debido a infarto de miocardio o accidente cerebrovascular (MACE), información obtenida mediante autorregistro de los participantes a través de correo electrónico.

Un total de 21,104 pacientes fueron inscritos, 10,503 a la dosis vespertina y 10,601 a la dosis matutina con seguimiento a 5.2 años. La edad media de la población fue de 65 años, con un 57% de hombres y 13,8% de diabéticos. No se observaron diferencias significativas en el punto final primario entre la administración de la medicación antihipertensiva durante la noche comparada con la administración por la mañana (HR 0.95, IC95%: 0.83-1.10, p=0.53).

Conclusión: El término adherencia cobra mayor relevancia, teniendo como impacto clínico que el paciente puede tomar el antihipertensivo en el momento del día que le convenga con el objetivo de reducir eventos cardiovasculares.

Dra. Karol Guzmán
Internista, Cardióloga, Ecocardiografista
karolguzmanguillen@gmail.com